Alimentación consciente: ¿De qué nos llenamos?

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A diario recibimos un bombardeo de información relacionada con la alimentación saludable, el estar bien y sentirse bien, pero ¿Qué información elegimos? ¿Nos estamos infoxicando? ¿Has pensado en qué persigues con una alimentación saludable?

Llegué a Mª del Mar  hace unos meses durante la cuarentena. Me encontré con información que necesitaba leer. Durante la fase de encierro me debatía entre los excesos de comida y ejercicios, cosa que después pude controlar. Estoy segura, tú que me lees, viviste un proceso parecido donde la desesperación e incluso el estrés, tuvieron cabida esos largos días. 

Desde un principio, con la información que Mª del Mar compartía a través de su cuenta de instagram (@idoupsicologia) sobre nuestra relación con la comida, me transmitió que sabía de lo que hablaba, me identifiqué y posteriormente la contacté para entrevistarla. 

Ella es psicóloga y nutricionista de Idou Psicolgía, un centro en Barcelona. Ha hecho de la psiconutrición su trabajo y se dedica cada día a orientar a esas personas que buscan hacer un cambio importante en sus vidas.

Nos paseamos por temas muy interesantes. Iniciamos con todo lo relacionado a las tendencias de la alimentación, porque para nadie es un secreto que estamos sumidos en una burbuja que potencia el bienestar, que entras a cualquier red social o a internet y hallas información relacionada al mundo del fitness, comida saludable, asesorías, gurús o sencillamente vas al supermercado y las opciones “healthy” abundan, pero ¿qué elegimos? 

Mª del Mar nos contaba que la información es un recurso que siempre ha estado allí, pero que debemos entender que las recomendaciones son recomendaciones, sin embargo insta a buscar fuentes fiables y explica que cada persona que quiere mejorar hábitos de alimentación requiere un trato personalizado. 

“Cada persona tiene su historia. Alimentarse va más allá de comer o no comer, porque le envuelve el factor cultural, hábitos de familia, pensamientos o creencias. Aún hay personas que se sorprenden con esto”, explica la psiconutricionista. 

A este punto de la conversación, lancé otra pregunta que cambió mi perspectiva por completo: ¿Cómo podemos trabajar un pensamiento hacia una alimentación consciente?

pero… ¿Y qué es estar consciente? Mª del Mar lo explica como una experiencia interna en la que de alguna manera estás en todos tus sentidos.
Referirnos a una alimentación consciente implica muchas cosas y cada persona puede interpretarlo a su manera. Puede significar estar presente y disfrutar un alimento y el entorno donde lo degustamos, optar por alimentos más nutritivos o tal vez reconocer la procedencia de lo que comemos, etc. 

La entrevistada explica que en la teoría, la alimentación consciente suena bien, pero el reto está llevarlo al plano real. Y lo explica de una manera más gráfica haciendo referencia a la imagen de un iceberg.  Expresa que muchas veces conocemos lo que se ve, mientras que debajo se encuentran las verdaderas dificultades, por lo que, su trabajo como psiconutricionista va más allá de lo notable. Trabaja desdeo las emociones, cómo vive la persona la relación con la comida, con su entorno, su cuerpo e internamente.

Mª del Mar muestra inquietud porque dice que cada vez hay más pacientes obsesionados con lo que es salud y no salud. Como profesional es algo que le preocupa porque siente que hay distorsión en los mensajes que recibimos, y que aunque sabemos que hay una fuerza mayor, la de la industria alimentaria, es necesario que las personas fomenten sus creencias, qué es lo que desean consumir y que si no eliges alimentos que no son lo más nutritivos, que no lo vivas con culpa. 

“La sobreinformación nos lleva a tales extremos de “como mal o como bien” por lo que podemos tender a limitar los alimentos. Por ejemplo, no estoy en salud si me como un croissant o estoy en salud si como avena, etc», afirma la psicóloga.

También expresa que vivimos en un mundo donde no tenemos tiempo o no sabemos planificarlo, por lo que nos aconseja: 

  • No te prohibas de los alimentos porque esto fomenta más el sentimiento de culpa. “Mientras más nos prohibimos, más queremos consumirlos”, explica María.
  • No seleccionemos un alimento sólo porque nos parezca nutritivo, sino también porque nos apetece. Eso no te hace ser más o menos saludable. 

Hay personas que sienten que no “son sanas” y hay quienes lo viven con mucha angustia. Si la sobreinformación nos envuelve, es lógico que podamos desviarnos y perder el equilibrio.

¿Y el sentimiento de culpa?

Siempre depende de cómo vivas tu alimentación. Si tienes normas rígidas y comes alimentos que te apetecen sin sentirte culpable, todo bien, pero si lo vives con remordimientos y se mezclan emociones negativas que se convierten en un patrón repetitivo, es ahí cuando se le da un mal uso a la comida. 

“¿Qué es salud? puedes tener una alimentación súper saludable, pero internamente ¿cómo estás?. Salud, es la sintonía entre lo que estás viviendo internamente y lo que seleccionas”, expresa Mª del Mar.

Hay aspectos importantes que siempre debemos tener en cuenta ante esos comportamientos relacionados a la compulsión o la restricción, se tratan de señales que dan información y que no siempre estamos consciente de ello, también dependerá de cada persona. 

El mundo en el que vivimos nos aleja más de nosotros. Es un trabajo de cada día, el estar presentes. De autocuidado, de nutrirse de otras maneras, poniéndose horarios, analizar todo eso que hace que nos aleje de nosotros mismos. 

La comida es mucho más de lo que comemos. Es una vinculación emocional desde que nacemos. Es lo que recibimos. “Si has tenido un bebé, le das el pecho, estás dando caricias emocionales positivas, mensajes, palabras y eso hace nutrirlo… inciden en su autoestima y alimentación”. Es lógico que en momentos difíciles acudamos a la comida, porque era algo que nos consolaba de pequeños.

Debemos perder un poco de miedo a la relación con la comida porque nos aporta de otras maneras. Ahora… ¿Dónde está el límite? es el punto en el cada quien debe reconocerlo y pedir ayuda, de creerlo necesario. 

Mª del Mar, hace un cierre fantástico y nos deja  tarea. Alimentarnos no sólo radica en comer, nos llenamos también de tecnología, pensamientos, de emociones, etc… ¿Y qué pasaría si no nos llenamos tanto y damos espacio para otras cosas?

¡Gracias, del Mar!
Gracias, por compartir tus maravillosos conocimientos. Tu aporte es valioso.

Quiérete Mami

A través de este blog, busco compaginar la pasión de escribir y compartir información relevante para madres primerizas, abordando temas sobre: Maternidad, Crianza, Alimentación, Belleza, Emprendimiento

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