Mi nueva realidad: soy madre.

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No te la imaginas hasta que no la vives. Esa etapa dura pero a la vez hermosa. Notas luego el aprendizaje que te deja, porque en el día a día vas sobre la marcha, maniobrando con ser madre y muchas cosas más.

Cada mujer la afronta según sus circunstancias. Es probable que estés por retomar el trabajo, tienes propósitos pendientes, anhelos y muchas otras cosas, que justo en este momento las veas más cuesta arriba. Toca aparcar el carro un rato para restablecer la ruta.

La llegada de un hijo a nuestra vida es maravillosa y difícil. Las prioridades cambian, y sobre todo hacia el nuevo integrante y es luego cuando comenzamos a pensar que ya hay cosas que no podremos hacer e incluso, vivir con el presagio de que nada será como antes.

¿Es fácil retomar nuestra vida? No, no es fácil. Sencillamente, es una etapa de transformación, de paciencia, de acompañamiento, de ilusionarnos y vivir la niñez a través de los hijos.

Gestionar nuestra nueva vida implica siempre – en la medida de lo posible- gestionarnos lo mejor que podamos. Ciertamente, cuando somos madres, cumplir un horario se hace cuesta arriba.

  • Tiempo para nosotras. ¡Hay que buscarlo! si estamos bien con nosotras mismas, estaremos bien con todos en casa. Un mimo, bien sea ir al salón, hacerse la manicura, un masaje, caminar, ir al gimnasio… hasta una ducha más larga mientras papá se encarga del crío.
  • Hacer batch cooking. Para que se entienda mejor, hacer suficiente comida y guardar en el refrigerador. Esto nos ahorrará tiempo que podemos dedicar a otras cosas.
  • Lavar y ordenar se convierte en una tarea titánica. Al menos ten un día para esto.
  • Si recibimos visitas de amigas, claro que nos podemos tomar el café pero también nos pueden echar una mano.
  • Involucrar a la pareja para que el cuidado del niño sea compartido. Los primeros meses de vida del bebé son los más complicados, porque dependen de los cuidados exclusivos de la madre, sin embargo esto irá cambiando.
  • Retomar la intimidad cuesta, sin embargo se debe propiciar un encuentro que conlleve a las caricias y mantener esa cercanía con la pareja.
  • De ser posible, planea un escape. De pronto comer fuera de casa, el cine, caminar juntos… alguna actividad para “nosotros dos”.

Con todas estas cosas quiero decirte que antes de ser madre, eres mujer y tu vida siempre merece equilibrio. Procura disfrutar de esta y todas tus etapas.

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Quiérete Mami

A través de este blog, busco compaginar la pasión de escribir y compartir información relevante para madres primerizas, abordando temas sobre: Maternidad, Crianza, Alimentación, Belleza, Emprendimiento

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